Mind the gap!

Llevo un rato largo sin publicar absolutamente nada en el blog, entre una cosa y otra se me han acumulado los temas, así que hare un Greatest Hits que habréis podido seguir en Redes Sociales.Estuve en Londres de visita, llevaba dos años sin pisar aquello, que es mucho si comparo con los hábitos de los últimos años, y esta vez la experiencia fue totalmente distinta. Viví un fin de semana singular, al lado de una persona a la que quiero como a una hermana. Lloramos de la risa muchas veces, nos dolió la tripa, bebimos cervezas en una azotea, y recorrimos andando lo que no está en los escritos (con la necesidad, por tanto, de comprarme unas zapatillas nuevas). Pero recargué pilas emocionales para unos cuantos meses. Tanto que no descartaría ir en un futuro a vivir allí porque, bueno, tengo mucha gente a la que quiero una barbaridad allí y no pinta tan mal, eso sí, para una temporada.

Anyway, en Irlanda estoy contenta, pero ya estoy en el ecuador de mi beca y a saber lo que me depara el futuro. Estoy empezando a mirar ofertas de trabajo, tanto aquí como en Dublín, porque nunca se sabe, y a decir verdad, Cork es una ciudad que para la mayoría de los que venimos, es de paso, por eso no me importa mudarme a otro sitio llegado el momento. Para cuando llegue agosto la mayoría de la gente que conozco aquí tendrá que marchar a otros destinos, ya sea por ascensos laborales, por el fin de la visa, o porque se terminan sus becas. Y eso significa empezar de cero de nuevo.

Y para empezar de cero en la misma ciudad, quizás sea el momento de buscar otra, otro trabajo, otro ambiente. Cork es una ciudad muy cómoda, pero también tengo la sensación de que cuando lleve un año aquí me aburrirá.

Supongo que por eso Londres engancha tanto, y de ahí aquella frase de Samuel Johnson:

You find no man, at all intellectual, who is willing to leave London. No, Sir, when a man is tired of London, he is tired of life; for there is in London all that life can afford.

Veremos a ver qué pasa.